Archive for mayo, 2009

La vida es sueño

Calderon de la Barca
La vida es sueño

Hipogrifo violento,
que corriste parejas con el viento,
¿dónde rayo sin llama,
pájaro sin matiz, pez sin escama
y bruto sin instinto
natural, al confuso laberinto
de esas desnudas peñas te desbocas,
te arrastras y despeñas?

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El Jinete en el cielo

Ambrose Bierce
El Jinete en el cielo

Cierta tarde de sol en el otoño de 1861, un soldado se encontraba tendido bajo un monte de laurel junto al camino, en el oeste de Virginia. Echado sobre el estómago, con la punta de los pies clavada en tierra y la cabeza apoyada en un antebrazo, empuñaba descuidadamente el rifle con su mano derecha.

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Decamerón

Giovanni Boccaccio
Decameron

HUMANA cosa es tener compasión de los afligidos, y aunque a todos conviene sentirla,  de consuelo y lo han encontrado en otros: entre los cuales, si hubo alguien de él necesitado o le fue querido o ya de él recibió el contento, me cuento yo.

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La Paz del Hogar

Honorato de Balzac
La Paz del Hogar

La aventura narrada en esta historia tuvo lugar hacia el año de 1809, en aquella época en que el fugaz imperio de Napoleón llegaba al brillante apogeo de su gloria. Los clarines de la gran victoria de Wagran resonaban aun en el corazón de la monarquía austriaca. Habíase firmado un tratado de paz entre Francia y los Aliados.

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Leyendas de Becquer

Gustavo Adolfo Becquer
Leyendas

Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el
arte los vista de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del
mundo.
Fecunda, como el lecho de amor de la miseria, y parecida a esos padres que engendran más hijos de los que pueden alimentar, mi musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándola de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes a dar forma.

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Robin Hood

Anónimo
Robin Hood

Hace cientos de años, los vikingos realizaron continuas campañas de conquista por toda Europa.Estos audaces guerreros —daneses, noruegos o suecos—, tuvieronatemorizado a medio mundo durante tres siglos.Sus aventuras parecían no tener límites geográficos: Alemania, Francia,España, Portugal o Rusia fueron visitados por los feroces vikingos.

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El Lazarillo de Tormes

Anónimo
El lazarillo de Tormes

Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, puespodría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade, y a los que noahondaren tanto los deleite; y a este propósito dice Plinio que no hay libro, pormalo que sea, que no tenga alguna cosa buena; mayormente que los gustos noson todos unos, mas lo que uno no come, otro se pierde por ello.

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Romance el Enamorado y la Muerte

Anónimo
Romance del Enamorado y la Muerte

Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.
-¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
- No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía
- ¡Ay Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
¡Un día no puede ser,
una hora tienes de vida!

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Romancero

Anonimo
Romancero

LA MISA DEL AMOR
Mañanita de San Juan, mañanita de primor,
cuando damas y galanes van a oír misa mayor.
Allá va la mi señora, entre todas la mejor;
viste saya sobre saya, mantellín de tornasol,
camisa con oro y perlas bordada en el cabezón.
En la su boca muy linda lleva un poco de dulzor;
en la su cara tan blanca, un poquito de arrebol,
y en los sus ojuelos garzos lleva un poco de alcohol;
así entraba por la iglesia relumbrando como el sol.
Las damas mueren de envidia, y los galanes de amor.
El que cantaba en el coro, en el credo se perdió;
el abad que dice misa, ha trocado la lición;
monacillos que le ayudan, no aciertan responder, non,
por decir amén, amén, decían amor, amor.

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El cantar del Mio Cid

Anónimo
El cantar del Mío Cid

De los sus ojos tan fuerte mientre llorando,
Tornaba la cabeza & estabalos catando;
Vio puertas abiertas & uzos sin cañados,
Alcandaras vazias sin pieles & sin mantos
5 Y sin falcones y sin adtores mudados.
Suspiro mio Çid, ca mucho habia grandes cuidados,
Fablo mio Çid bien y tan mesurado:

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