UN LANCE PESADO
UN LANCE PESADO
GUSTAVO ADOLFO BECQUER
Como a la mitad del camino que conduce de Ágreda a Tarazona y en una hondonada por la que corre un pequeño arroyo, hay una casuca de miserable aspecto, especie de barraca con honores de venta, donde los arrieros castellanos y aragoneses se detienen a echar un trago en los días de
calor o a sentarse un rato a la lumbre cuando sopla el cierzo o cae una nevada...




