Gustavo Adolfo Becquer
Cartas desde mi celda

Heme aquí transportado de la noche a la mañana a mi escondido valle de Veruela; heme aquí instalado de nuevo en el oscuro rincón del cual salí por un momento para tener el gusto de estrecharos la mano una vez más, fumar un cigarro juntos, charlar un poco y recordar las agradables, aunque inquietas  horas de mi antigua vida.

Click aquí para decargar o visualizar el libro