Tres muertes
Tres muertes
Leon Tolstoi
Era en otoño. Por la gran carretera rodaban a trote largo dos carruajes. En el primero viajaban dos mujeres. Una era el ama: pálida, enferma. La otra, su criada: gorda y de sanos colores.
Tres muertes
Leon Tolstoi
Era en otoño. Por la gran carretera rodaban a trote largo dos carruajes. En el primero viajaban dos mujeres. Una era el ama: pálida, enferma. La otra, su criada: gorda y de sanos colores.
Leon Tolstoi
La muerte de Ivan Ilich
Durante una pausa en el proceso Melvinski, en el vasto edificío de la Audiencia, los miembros del tribunal y el fiscal se reunieron en el despacho de Ivan Yegorovich Shebek y empezaron a hablar del célebre asunto Krasovski.
Polikushka
León Tolstoi
¡Como usted guste, señora! Pero son muy dignos de lástima los Dutlov. ¡Todos ellos son buena gente!… Y si no mandamos ahora a uno de los dvorovuy, inevitablemente deberá ir uno de ellos, decía el intendente.
A prueba
Felipe Trigo
Luis Augusto, sin chaleco aún, contemplaba en la baranda de la cama sus ciento seis corbatas. Dudaba cuál ponerse. Al fin, como en todos sus problemas graves, cerró los ojos, tendió la mano… y vio que había cogido una salmón y gris, a bandas transversales.
Felipe Trigo
Jarrapellejos
Desde la majestad de mi independencia de intenso historiador de las costumbres (no siempre grato a todos, por ahora) permítame usted que le dedique este libro a la majestad de sus talentos (no siempre gratos a todos, por ahora) de futuro gobernante.
Los abismos
Felipe Trigo
Tendido en el diván, envuelto en la caricia blanda del pijama, satisfecho de sus horas de trabajo y con una felicidad en el corazón, que de tanta, de tanta, casi le dolía…, esperaba y perdía el pensamiento
El médico rural
Felipe Trigo
Partió el tren, negro, largo, con sus dos locomotoras. Esteban y Jacinta, en el andén, al pie de las maletas, le vieron alejarse entre el encinar, con una emoción de adiós a algo doloroso de que habíales arrancado y despedido para siempre.
En las Tierras del fondo
Harry Turtledove
Un doble puñado de turistas descendió del ómnibus, parloteando con excitación. Por debajo de la larga visera de su gorra, Radnal gez Krobir los estudió, comparándolos con los demás grupos que había guiado anteriormente por el Parque Foso.
Mark Twain
Los diarios de Adan y Eva
Lunes.- Esta criatura nueva de pelo largo es bastante entrometida.
Siempre está dando vueltas a mí alrededor, siguiéndome a todas partes. No
me gusta esto; no estoy acostumbrado a la compañía. Ojalá se quedase con
los demás animales… está nublado hoy, hay viento del este; creo nos tocará
lluvia… ¿nos? ¿De dónde saqué esa palabra? Ahora me acuerdo: la criatura
nueva la usa.
Mark Twain
El hombre que corrompio Hadleyburg
Sucedió hace muchos años. Hadleyburg era la ciudad más honrada y austera de toda la región. Había conservado una reputación intachable por espacio de tres generaciones y estaba más orgullosa de esto que de cualquier otro bien.