La zapatera prodigiosa
Federico García Lorca
La zapatera prodigiosa
EL AUTOR. Respetable público… (Pausa.) No, respetable público no, público
solamente, y no es que el autor no considere al público respetable, todo lo contrario, sino que detrás de esta palabra hay como un delicado temblor de miedo y una especie de súplica para que el auditorio sea generoso con la mímica de los actores y el artificio del ingenio. El poeta no pide benevolencia, sino atención, una vez que ha saltado hace mucho tiempo la barra espinosa de miedo que los autores tienen a la sala. Por este miedo absurdo y por ser el teatro en muchas ocasiones una finanza,…
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.




