La Leyenda de Jesse James

La Leyenda de Jesse James
Claude Appell

Cuando Jesse James vino a este mundo en el Missuri, en setiembre de 1847, la conquista del Oeste acababa de comenzar. Era aquélla una época donde todos los meses, en primavera, largas caravanas de pioneros salían de San José o Independencia, a algunas millas de la casa de los James, para  undirse en la inmensa Pradera, dominada por los bisontes y los guerreros rojos. Esta era la época de los “galeones de la pradera”, pesados carros …

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Profesia

Profesia
Hugo de Worms “Letag”

Odio despertarme, odio volver a este mundo de pesadilla. El sueño es descanso, mínimo, pero descanso. El sueño es escape. En el sueño, en mis sueños, no hay dragones, ni trasgos ni pobreza.

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La historia de un año

La historia de un año
Henry James

Mi historia principia igual que han principiado muchísimas historias en los últimos tres años y, a decir verdad, igual que han concluido otras tantas; pues, cuando el protagonista se marcha, ¿acaso el romance no llega a un final?

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La partida de Ajedrez

La partida de Ajedrez
Ambrose Bierce

Desde hace unos días que yo observaba en él una tendencia creciente a postergar la respuesta a la más anodina de las preguntas. Y no obstante, tenía un aspecto preocupado, más que de meditación; era como «si su cerebro sólo pudiera estar ocupado en una sola cosa».

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El funeral de John Mortonson

El funeral de John Mortonson
Ambrose Bierce

El cuerpo descansaba en un fino ataúd de mahogany con una placa de cristal empotrada. Todos los ajustes para el funeral habían sido tan bien digitados que sin duda, si el difunto los hubiera sabido, de seguro que los hubiera aprobado.

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El Hipnotizador

El Hipnotizador
Ambrose Bierce

Algunos de mis amigos, que saben por casualidad que a veces me entretengo con el hipnotismo, la lectura de la mente y fenómenos similares, suelen preguntarme si tengo un concepto claro de la naturaleza de los principios, cualesquiera que sean, que los sustentan.

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Una conflagracion imperfecta

Una conflagración imperfecta
Ambrose Bierce

Una mañana de junio de 1872, temprano, asesiné a mi padre, acto que me impresionó vivamente en esa época. Esto ocurrió antes de mi casamiento, cuando vivía con mis padres en Wisconsin.

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