El condenado por desconfiado

El condenado por desconfiado
Tirso de Molina

(Dichoso albergue mío!
(Soledad apacible y deleitosa,
que al calor y al frío
me dais posada en esta selva umbrosa,
donde el huésped se llama
o verde yerba o pálida retama!
Agora, cuando el alba
cubre las esmeraldas de cristales,
haciendo al sol la salva,..

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Amar por señas

Amar por señas
Tirso de Molina

Echéle las maneotas, [redondillas]
colgué el freno del arzón,
maleta y caparazón,
de la color de tus botas,
5 yacen –parece epitafio–
entre juncia, espliego y grama,
porque te ministren cama;
mas yo debo ser un zafio,
un…

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Don Gil de las calzas verdes

Don Gil de las calzas verdes
Tirso de Molina

Ya que a vista de Madrid
y en su Puente Segoviana
olvidamos, doña Juana,
huertas de Valladolid,
Puerta del Campo, Espolón,
puentes, galeras, Esgueva,
con todo aquello que lleva,
por ser como inquisición
de [la] pinciana nobleza,
10 pues cual brazo de justicia,
desterrando su inmundicia
califica su limpieza;
ya que nos traen tus pesares
a que de esta insigne puente
veas la humilde corriente

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El mayor desengaño

Tirso de Molina
El mayor desengaño

Salen BRUNO, galán, MARCIÓN, de capigorrón, EVANDRA,
dama, y LAURETA, SU criada, con mantos
BRUNO: ¡Extraña estás!
EVANDRA: No te espantes.
BRUNO: ¿Cómo es posible me tengas
amor, si crüel te vengas
con desdenes semejantes
de males que nunca te hice?
EVANDRA: ¡Qué terribles sois los hombres!
BRUNO: Si me abraso, no te asombres.
MARCIÓN: ¡Qué lo alajú que lo dice!
BRUNO: O me quieres bien, o no.
EVANDRA: Quiérote con amor casto.
BRUNO: ¿Que a persuadirte no basto
a darme una mano?
LAURETA: ¡Jo!
MARCIÓN: Como allá se manosean
de lenguas, yo soy amigo
de obrar callando.

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El vergonzoso en Palacio

Tirso de Molina
El vergonzoso en Palacio

Salen el DUQUE de Avero, viejo, y el CONDE de Estremoz, de caza
DUQUE: De industria a esta espesura retirado
vengo de mis monteros, que siguiendo
un jabalí ligero, nos han dado
el lugar que pedís; aunque no entiendo
5 con qué intención, confuso y alterado.
Cuando en mis bosques festejar pretendo
vuestra venida, conde don Duarte,
dejáis la caza por hablarme aparte?

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El Burlador de Sevilla y el Convidado de Piedra

Tirso de Molina
El Burlador de Sevilla y el Convidado de Piedra

Salen don JUAN Tenorio e ISABELA, duquesa
ISABELA: Duque Octavio, por aquí
podrás salir más seguro.
JUAN: Duquesa, de nuevo os juro
de cumplir el dulce sí.
ISABELA: Mis glorias serán verdades

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